Técnicas
de masturbación femenina
Técnica
básica (fig.1)
Si eres de las que les gusta estar tranquila y no te gusta
hacer posiciones que te incomodan, luego de lavarte bien
las manos y las uñas limpias, escoge un lugar como
la cama, una silla o de pie bien apoyada y comienza a
tocarte suavemente los genitales, por encima con tus dedos
tócate el clítoris y los demas órganos.
Si
te humedeces aprovecha esa lubricación para explorar
mas allá, concéntrate en lo que sientes.
Técnica
de la almohada (fig.2)
También puedes tumbarte en tu cama y frotarte con
una almohada, súbete encima de ella y ponla entre
las piernas y presiona ligeramente tus genitales realizando
movimientos circulares o de arriba y abajo. Te producirá
placer, ya que se toca el clítoris de forma indirecta
y se siente cada vez más excitada, lo más
seguro que el aumento sanguíneo sea más
rapido. Así
se estimula directamente el clítoris que le dá
la orden al cerebro para la excitación.
Esta
técnica también es válida con otros
objetos similares a la almohada como peluches grandes,
cojines, etc...
Técnica
combinada (fig.3)
Otra
técnica es, sentada con las piernas abiertas y
comienzas a tocarte con una mano el clítoris y
la vagina dando pequeños y suaves golpecitos con
la palma de la mano y con la otra aprovecha de tocar tus
pechos suavemente y los pezones, bajando toca tu abdomen
siente los movimientos internos de lo que hace la otra
mano.
Cambia
de mano de vez en cuando para que sientas y te enamores
de tus propios aromas, sueña, libera la mente y
a disfrutar.
Técnica
de la ducha (fig.4)
Si
lo prefieres, puedes aprovechar ese momento en la ducha
y tomar el mango que expulsa el chorro de agua, apunta
directo a tus genitales y deja que el agua golpee suavemente
tus genitales.
No
dejes que entre agua a la vagina, solo es para que el
agua golpee a goteos tus genitales.
Mójate el cuerpo, siente como caen las gotas en
tus pechos, tócate el clítoris mientras
cae el agua sobre tí.
Técnica
con juguetes-consoladores (fig.5)
También
puedes utilizar juguetes sexuales, como consoladores.
Escoge
el que más te acomode y te haga sentir placer,
si no lo sabes introduce tus dedos y haz la siguiente
prueba: si sientes con pocos dedos, escoge uno no muy
grande para que no sea incómodo, y viceversa.
Otra
variante es utilizar frutas como un plátano, verduras
como calabacín, etc...; en vez de consoladores
de sex-shop.